Muchos
padres son capaces de sentir felicidad por la feminidad de sus hijas y saben
reconocer el valor que ellas tienen respetándolas, confiando en la capacidad
que tienen para elegir y para manejar sus límites. Sin dejar de lado una firme
actitud de protegerlas cuando realmente sea necesario.
Un papá
súper celoso es aquel que siente que su hija va a ser robada por otro hombre y
que no confía en su capacidad para manejar su propia su sexualidad. Esto hace
que la hija se sienta amenazada casi todo el tiempo por los chicos, tal como
papá se lo manifiesta. Esto hace, a su vez, que ella tenga dificultades para
confiar realmente en un muchacho.
Para
que un padre pueda entender que su pequeña hija empieza a ser objeto de deseo
de otro hombre y esto no signifique un dolor muy fuerte ni se convierta en una
amenaza en su sentimiento de ser “lo más importante para su hija”, se necesita
un mínimo de madurez. El padre debe entender desde su corazón que ahora debe
confiar en todo lo que sembró en su hija y acompañarla en el hermoso camino de
su despertar como mujer.
Puntos
a tener en cuenta para entender a estos papás y ayudarlos a salir de los celos:
-
Entender que a los padres les tomará algún tiempo aceptar que su niña tiene
deseos y fantasías de amor y sexo.
- Los
padres tienen miedos sobre su propia sexualidad que incluso en la adultez no
saben cómo manejar. Es decir pueden pensar que todos los hombres son como él,
lo cual implica que vea en el posible enamorado a un muchacho que solo piensa
“en eso” con respecto a su hija.
- Tener
en cuenta que ellos pueden haber sido lastimados en el terreno de la sexualidad
y haber sido abandonados o burlados, por lo cual sientan un profundo afán de
cuidar a sus hijas.
Las
hijas adolescentes también tienen una tarea con sus papás:
-
Ayudarlos a crecer como padres dándoles tiempo para el diálogo y para que ellos
les cuenten como fueron a esa edad. Que el diálogo sea como un cuento y no como
un sermón.
- Es
importante que ellas sepan que muchas veces lo que sienten sus padres no son
exactamente celos sino amor y protección. Si ellos se molestan, es porque
tienen miedo que les hagan daño a sus hijas.
- Es
posible también que las adolescentes pasen tanto tiempo con los amigos que
muchas veces descuidan sus responsabilidades. Ellas cambian en su manera de dar
amor y dejan de pasar mucho tiempo con sus padres, lo que los hace sentir como
una pérdida y se vuelven vulnerables.
- Las
hijas adolescentes pueden sugerirle a sus padres que dejen que sus amigos las
visiten en la casa o pueden crear alguna actividad que los involucren también a
ellos pues lo que los padres quieren es conocer al círculo de amistades que sus
hijas tienen y que están creando en esta nueva etapa de sus vidas.

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