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miércoles, 7 de septiembre de 2016

COMPLEJO DE ARISTÓTELES: CREERSE MEJOR QUE NADIE.

El término “complejo” procede del latín complexus, que  describe aquello que es compuesto por varios elementos. Uno de sus mayores y conocidos usos es en el ámbito de la psicología y muchas veces es utilizado sin demasiado criterio para hacer referencia a algún problema de personalidad que demasiadas veces se utiliza de forma prejuiciosa, todos hemos escuchado a alguien decir aquello de “fulanito tiene complejo de inferioridad” o cosas similares cuando realmente eso no es lo que le pasa. La gente tiende a hablar demasiado rápido cuando un problema de este tipo puede ser más complejo y no se arregla solo llamándolo complejo, valga la redundancia.
En psicología el complejo se define como el conjunto de sentimientos inconscientes, vivencias o experiencias individuales integradas en una experiencia de conjunto que las totaliza. Generalmente estas experiencias fueron vividas en la infancia e influyen posteriormente en la personalidad. El concepto es utilizado por las diferentes corrientes psicológicas pero fundamentalmente por los enfoques dinámicos y analíticos, y aunque menos, en los enfoques cognitivo-conductuales.
Fue Carl Gustav Jung el primero en introducirlo en la teoría psicoanalista, definiéndolo como un conjunto de ideas con una carga emocional muy elevada que pauta nuestra forma de ser. Sigmud Freud, decía que cada persona tendría sus propios complejos en alguna u otra medida. Es famoso el complejo de Edipo y Electra, del cual hablaremos en otra ocasión.
El “Complejo de Aristóteles” es la rebelión del hijo contra el padre, del discípulo contra el maestro. El complejo de Aristóteles se da por la necesidad irracional de imponer el propio criterio siempre, de llevar siempre la razón a toda costa. Se puede dar a todas las edades y es el caso de esos hijos rebeldes que se enfrentan a los padres o a sus profesores, o en los adultos que actúan con prepotencia sobre los demás.
La procedencia de este nombre hace referencia a Aristóteles (384-322 a.C.), famoso y destacado filósofo de la Grecia antigua discípulo de Platón (427-347 a.C.). El alumno Aristóteles se creyó muy superior a su maestro Platón y trató de imponer sus palabras y razonamientos por encima de su experimentado maestro. Incluso llegó a creer que los fundamentos filosóficos de Platón no tenían ningún tipo de fundamento, valga de redundancia (otra vez). De hecho, cuando Platón murió, Aristóteles abandonó Atenas, abandonando la escuela platónica e iniciando su crítica. No obstante, los trabajos de Aristóteles fueron de gran importancia, considerándose el padre de la lógica y la biología.
Sin embargo, esta obsesión por superar al otro y creerse mejor que él es difícil de detectar ya que se suele confundir con algo muy diferente: la autoestima saludable. Es decir, el tener espíritu crítico y la necesidad de defender nuestros propios puntos de vista o razonamientos implica una valentía personal por la que no nos dejamos llevar por todo aquello que nos dicen. Cuando nos empeñamos de manera obsesiva en llevar la razón a toda costa, es cuando se produce el problema. El complejo puede transformarse en un complejo de superioridad, cuando además de creerse mejor y hacerse oír se intenta acallar las opiniones de los demás, prevaleciendo nuestra “verdad absoluta”. Esto te convierte en una persona arrogante, prepotente, pero sí, también acomplejada.
Eliminar un complejo es tarea compleja debido a su naturaleza inconsciente pero al menos para poder reducir sus efectos será productivo intentar seguir estos sencillos consejos.
1. Admitir el complejo.- Es lo más difícil de hacer pero lo más fundamental y primer paso. Para el caso del complejo de Arístoteles el asumir poco a poco que a veces los demás también tienen la razón (aunque sea en pequeñas cosas) irá reduciendo la expresión del complejo.
2. Reconocer las “banderas rojas”.- Es decir, cuando veas que la expresión de tu complejo ha llegado a un límite y está influyendo en los que te rodean, respira profundamente y piensa en lo que has hecho mal para herir a los demás, para el caso del complejo de Aristóteles. Si ves que te quedas solo en una habitación después de soltar algún razonamiento absolutista quizás te des cuenta de que no puede ser bueno del todo.
3. Pon el complejo en perspectiva.- Si nos diésemos cuenta de que la inteligencia suprema no da la felicidad absoluta y la pone en perspectiva en relación a otras causas de felicidad, como el amor, todo cambia.
4. Busca lo mejor en los otros.- Quizás sí seas mejor en alguna tarea que otra persona, pero esa otra persona quizás sea mejor que tú en otra y no te des cuenta.
5. Rodearse de personas positivas.- Al sospechar la presencia de nuestro Aristóteles, busquemos a ese amigo que nos quiere tal como somos e intenta ayudarnos a superar los problemas personales.
6. Buscar ayuda profesional.- Muchos complejos tienen un trasfondo psicológico que impiden llevar una vida satisfactoria o que limitan el crecimiento personal. Un psicólogo ayudará a entender su origen y superarlos para disfrutar mejor de las cosas buenas que tiene la vida.